viernes 3 de junio de 2011

Zazen

¿Quién soy?

Oigo voces

¿Quién soy?

Y si me voy por una chela

¿Quién soy?

De niño reía

¿Quién soy?

Se oyen las campanas

¿Quién soy?

¿Qué voy hacer al rato?

¿Quién soy?

¿Quién es el que planea?

¿Quién soy?

¿Dónde está el que piensa?

¿Quién soy?

No siento mis piernas

¿Quién soy?

Veo mi rostro

Buenas costumbres.

Tu presencia

me obliga a desertar

de la razón

y de las buenas costumbres.

Vuelves a mi corazón

un gran boquete

por donde mi alma respira.

Sorbes mis

mis malos pensamientos y deseos

hasta la última gota.

Y ni siquiera podemos

darnos un beso.



No puedo leerte.



Cae la lluvia

el goteo caótico

el trueno consecuente

esta sensación

de querer estar

abrazado a ti

que es natural

de la lluvia.

Esta manía

de leerte,

de leerte

como si sólo existieras

tú.

Leerte en cafés, bares y restaurantes,

leerte entre labios, sábanas y frío.

No puedo leerte ahora.

Por eso te escribo.

lunes 9 de mayo de 2011

POEMÍNIMOS.

UN PRESIDENTE.

Quiso acabar la muerte con los muertos.

Gobernó sobre la putrefacción

Que no lo obedeció.



SICILIA.

Al ahogar

Su voz

Gritó

Un país.



FRASE FINAL.

Ha llegado el momento,

Yo también debo morir.



MAYO 2011.

¿Creen que a este paso

Lleguemos al final del mundo en 2012?



2011.

Todo está perdido.

Podemos empezar de nuevo.

VISIÓN ANTES DE LA MUERTE.

A Javier Sicilia.



Pertenezco a una era sangrienta, mundo que se asesina ante nuestros ojos.

Avanzo sobre tierra lodosa que la sangre hace cada vez más pegajosa

Antes de que pueda hacer algo y quede sumergido hasta las rodillas.



Frente a mí el espejismo del mar, donde no existe lugar para ninguno de nosotros.



Desde ese espejismo sus habitantes observan asqueados nuestra manera de vivir.

Reconocí en los bellos rostros nuestros rostros también bellos

Antes de que llegara la putrefacción, la muerte, el asesinato, la omnipresente

Bala perdida que se puede encontrar en cualquier esquina

En todo lugar.



Se horrorizaron ante mi situación de muladar, mi olor a fosa común,

Mi impotencia pasivamente lograda durante numerosas muertes y levantones.



Este no es el lugar donde crecí.

Yo no crecí en este país.



Intenté entrar a ese espejismo pero un anciano de mirada sabia y compasiva,

Piel ajada y cabello blanco, pronunció esta sentencia:



“Naciste en tiempos de masacre, condenado a saborear la hiel de la desesperación

Sin haber conocido la confianza.



Regresa al lugar donde tus hechos y omisiones hicieron el paraíso

De sanguijuelas y gusanos.



Intentas escapar de la realidad que eres responsable.

Te sigue a todos lados la recriminación de tus consecuencias.

Los muertos esperan por ti.

Creíste en los gobernantes de la guerra que protegieron su poder

Y ahora gobiernan sobre osamentas anónimas.



Fue tarde tu darte cuenta de las tinieblas.

No quisiste participar en la lucha contra la destrucción y el alto a los asesinatos.

No podrás escapar de la putrefacción de las ciudades, del terror cotidiano, la zozobra

Y la desesperanza a tu alrededor.



Mostraste indiferencia ante los caídos a tu lado. La demencia grita dentro de tu mente.

El letargo destruyó los recursos a tu alcance.

Tu cobardía te hizo esperar la salvación de los que sólo permitieron y ordenaron la masacre.



Si los remordimientos y al arrepentiemiento no te destruyen

Las uñas y los dientes en un cuarto habitado

Por las tinieblas y el temor, sólo te queda esperar el degüello y …”



No pude escuchar el término de la sentencia.

La bala de un sicario aturdió mi cráneo dejando

El aturdimiento y la vergüenza para siempre.

martes 28 de diciembre de 2010

Tres poemas nocturnos.

I

No digas nada
habla con ella
cállate,
no vayas a decir nada
dile algo a ti que te escucha
tú que sabes hablar, a ver si entiende
te amarras un huevo y no digas nada eh cabrón


Y qué es lo que yo
quería decir?


II

Tanto querer sentir
para que en el mmento
uno quisiera arrancarse
la piel, el alma y los sesos
y no sentir
nada.

La poesía no es una
forma de encontrar
"sensibilidad",
es un intento
personal por arrancarse
desde el hueso
todo este
sentimiento/sensación
que enmohece/castra/roe/
quema/astilla/muerde/
asfixia/desea/enamora.


III

Desde hace tiempo
tengo el sueño atorado
y el cuento inconcluso
de narrar
nuestros encuentros oníricos,
pero, en las noches,
cuando empiezo
a escribirlos para gritar
a los demás
lo que son de verdad
encuentros orgásmicos,
dejo la pluma y me voy a la cama
a soñar...

viernes 12 de noviembre de 2010

Soñetus...III

Tus pechos graves, aves que aprisiono
con ternura como flores que se abren.
Tu olor, del que no quiero el abandono
de mi, de mi piel, de mi alma, Mi Carmen.

...Tu suave pubis del que soy patrono
y dejas que mis dedos jueguen, anden
jubilosos, sintiéndose en su trono
ordenando a las estrellas que te amen.

Clítoris, pezones y lengua en juerga
mientras mi piel sólo dice tú ¡Tú!
Te estremeces en un escalofrío

al aprisionar húmeda a mi verga
que acaricia, entra y sale de este tu
cuerpo tuyo que se ha vuelto tan mío.

viernes 5 de noviembre de 2010

Hölderlin.

Sentado en la jardinera, Armando espera en una actitud meditativa. Quedan pocos minutos de luz diurna y ya las lámparas encendidas congregan a los mosquitos hambrientos que empiezan a salir.
Liz, Diana o como se llame esa mujer que pasa frente a Armando y detiene sus ojos en el libro de Hölderlin que está a un costado de Armando. Libro de Hölderlin y Armando, ambos esperan nada en actitud serena. Los ojos de la mujer se clavan tanto sobre el libro que logran que el cuerpo regrese el escazo paso, paso y medio que se había adelantado el cuerpo a los ojos y mientras el cuerpo regresa ella dice incrédula:
-Hoy dije que si veía a alguien con libro de Hölderlin me casaría con él.
Armando la ve. Es un angelito de esos que ves todos los días y esperas que te hablan. Sin pensarlo, como si lo tuviera ensayando, dice perfecta Armando perfecta entonación:
-Bueno,quizá no me case contigo pero te invito un café.
Eso pensé ahorita, mientras pendejeaba viendo los moscos hasta que me distrajo la niña hermosa que se detiene a ver mi libro de Hölderlin y que parece no creer en lo que ve.