Japamala de la muerte
Rey de oros
Blues despertador
Transparencias de dibujos en mis manos,
oidos sumidos en un pozo,
aturdidos de agudos.
Libreta de piel de vaca,
guerrerona,
una salida en falso,
dos tres eyaculaciones prematuras
5 momentos en los que arriesgué
la muerte
a costa de la vida
y empeñé el alma para
tener cuerpo, cerebro y, por desgracia,
también mente.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Un cuento ético.
Un general forma temprano al pelotón de fusilamiento, aún el sol ni siquiera ha despertado del todo. Entre el pelotón de fusilamiento y el paredón está el general dando las órdenes necesarias:
¡Preparen!
Desconcertados pero de manera mecánica, los soldados preparan sus armas y cortan cartucho.
¡Apunten!
Sin entender lo que suceden obedecen y apuntan al general que grita
¡Fuego!
El soldado que dispara, ¿es absurdo por obedecer la orden de su general de asesinarlo?
Supongamos que en nuestra historia un capitán, el que sea, no importa cuál, ve lo que ocurre y al tiempo que uno grita fuego el responde con un
¡Alto!
¡Bajen las armas!
Mi general, lo siento, no puedo permitir esto.
Es atroz, es absurdo.
Es suicidio.
El general, molesto, saca su pistola calibre 45,
No los haré que me suiciden. Los haré que lo hagan en cumplimiento de su deber.
Quita el seguro. Mata al capitán. Enfoca al pelotón de fusilamiento, dispara aquí y allá de la línea de fusilamiento, cayendo un soldado al inicio, otro al medio, otro al final de la línea de fusilamiento hasta que después de 5 ò 6 disparos e igual número de caídos, el general cae, ¿asesinado?
¡Preparen!
Desconcertados pero de manera mecánica, los soldados preparan sus armas y cortan cartucho.
¡Apunten!
Sin entender lo que suceden obedecen y apuntan al general que grita
¡Fuego!
El soldado que dispara, ¿es absurdo por obedecer la orden de su general de asesinarlo?
Supongamos que en nuestra historia un capitán, el que sea, no importa cuál, ve lo que ocurre y al tiempo que uno grita fuego el responde con un
¡Alto!
¡Bajen las armas!
Mi general, lo siento, no puedo permitir esto.
Es atroz, es absurdo.
Es suicidio.
El general, molesto, saca su pistola calibre 45,
No los haré que me suiciden. Los haré que lo hagan en cumplimiento de su deber.
Quita el seguro. Mata al capitán. Enfoca al pelotón de fusilamiento, dispara aquí y allá de la línea de fusilamiento, cayendo un soldado al inicio, otro al medio, otro al final de la línea de fusilamiento hasta que después de 5 ò 6 disparos e igual número de caídos, el general cae, ¿asesinado?
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