Debo confesar que soy insomne y amante de la noche. En la noche es mi mejor momento para pensar y leer. Es hermoso llegar a esas horas de la madrugada donde el mundo se detiene y entonces puedo pensar en lo que yo quiera sin que me importe algo más. "La hora del lobo" la llama Bergman. Pues anoche, en vez de pensar me puse a ver dos películas: "El hombre de mimbre" y "Blue velvet". Ambas películas no alcanzan a ser de mis favoritas sino que alcanzan la categorías de pasables.
El meollo de todo esto es que yo me dormí a las tres de la madrugada y fui bruscamente despertado a las once de la mañana (hora indecente para levantarse en domingo) por mi pequeño hermano TDA que no hace sino estar pegado a la televisión desde temprano ¡para ver Chabelo!. No tengo nada en contra de Chabelo, ni de que mi hermano TDA se levante a verlo, muy su desmañanada. Es más, reconozco que yo mismo cuando era niño (e inconciente) despertaba justo cuando el programa de Chabelo iba comenzando y no había poder humano (ni siquiera mi santa madre con sus amables invitaciones a dormir: "duérmete cabrón, no ves que es muy temprano") me hacían regresar a la cama. Pero ahora, siendo yo "adulto" , no pude soportar con entereza el ataque frontal de mi hermano. Tuve que rugir y regañar al pequeño TDA por despertarme. Enojado puse música y me metí a bañar.
La bella voz de Aimee Duffy me hizo entender que iniciar el día de malas (algo de verdad extraño en mí) no es bueno, y más por el motivo por el que yo estaba molesto. Entre el jabón y el agua tibia que sacaban mi cuerpo del letargo y escuchando las canciones "Serious" y "Distant dreamer" (el disco se llama "Rockferry") que regañaban mi conciencia caí en cuenta de que a veces podemos perder nuestros cabales por considerarnos muy importantes (lección que Juan Matus enseñó a Carlos Castaneda). ¿Era más importante mi sueño que el hecho de escuchar a mi pequeño hermano TDA un día más? No lo sé, mientras tanto, agradezco a Duffy (la hermana educada de Amy Winehouse según Caryn Ganz en su crítica publicada en la revista Rolling Stone de Argentina) dos cosas, la primera, que exista y sea tan bella; la segunda, que al salir de mis abluciones buscara a mi hermano para darle un abrazo.
Paráfrasis de un poema de Sabina.
Se trata de dormir bajo los puentes,
de abandonar las trincheras,
de consumir libros y explotar la vida.
Se trata de matar la melancolía,
de dar suspiros en los campos,
nadar en los ríos,
dormitar en las nubes.
Se trata de abolir las banderas,
abrazar a los amigos,
anhelar el amor,
cultivar el erotismo
-y la alegría.
Se trata de intentar la vida.
Al final, la vida es sólo el intento,
el tratar de...
3 comentarios:
PERO AL FINAL DEL DÍA O DESPUÉS DE ESCUCHAR MUSICA RICA DIRIA CHUEVEL.. JAJA... TODO ESTUVO BIEN O NO? O AL MENOS MEJORÓ...
A VECES CELEBRO SOLO VER A LA FAMILIA UNOS DÍAS A LA SEMANA, YA QUE EL DESPERTARMEASÍ COMO TU, ERA RUTINARIO CANDO VIVIA ALLÁ, JAJA!! SERÁ ACASO POR ESO QUE CASI SIEMPRE MELEVANTAMA DE MALAS... ESO ANTES DE .. PUES... DE... YA SABES... QUE ME ENSEÑARAS A VER LA VIDA DIFERENTE... GRACIAS PRO ESO... Y MÁS...
IMSOMNIO NO TENGO, PERO DUERMO POCO.. TE COMPAÑARÉ EN ESAS NOCHES...
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Me he encontrado en situaciones similares, curiosamente nos incomoda después de un tiempo ver todos los días a la familia, pero podemos convivir con los amigos siempre y no nos molesta, pues sabemos que al final del día cada quien se va a su casa.
Ahora que no estoy todo el tiempo con ellos, me gusta escucharlos hacer ruido y hasta disfruto que mi mamá que despierte en las mañanas (como solo una madre sabe hacerlo) pero al regresar las vacaciones las vacaciones se hacen presentes y cualquier movimiento que no te guste, te molesta.
Bien por el escrito, cada que te leo me convenzo de que tienes facilidad para esto y disfruto leerte, gracias por escribir así y gracias por compartirlo con todos.
Saludos y te dejo un poema que me gusto y refiere a tu escrito.
Jorge Luis Borges
*El sueño
Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?
Muchas gracias por tus ánimos, que una escritora como tú me lo diga es motivante. Gracias por el poema, no lo conocía y debo agradecer que me lo hayas descubierto.
Gracias por tus comentarios.
Un fuerte abrazo Mony, Mariposa de menta.
Armando Valle (PacHeco).
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