jueves, 4 de diciembre de 2008

Diálogo entre dos de mis múltiples mí mismo.

No soporto a este mí mismo llorón y depresivo que cada rato quiere morir pero no se anima. Qué infantil, qué falto de afecto, deberías ir a buscar abrazos, besos. Quizá de verías intentar irte sacando una a una esas espinas que te han clavado. Despacio. Vamos, ánimo. Hay que ir por libros, por las meninas. ¿Ya no quieres leer? Entonces sí estás jodido. Vamos intenta reanimarte un poco, yo sólo no puedo salvarnos a todos los mí mismo que habitamos aquí dentro. Vamos, tienes que ayudarme. Hoy quizá es tu día de estar triste pero no nos lleves a todos por la borda. ¿Qué tal un gallito eh? Ya lo traigo forjado. Ah vamos, ni siquiera eso te reanima, estás jodido eh, muy jodido. No quieres música, no quieres porros, no quieres hablar con nadie, qué difícil eres. Vamos, vamos, dejas de chillar. Bien está bien, llora si es lo que quieres hacer, pero intenta reanimarte, está bien? En lo que lloras voy a fumarme el porrito a ver si nos podemos reanimar un poco, va.



Las cosas.

¿Cuántas pertenencias personales nos sobrevivirán?
Quizá cuenten nuestras historias
a través del polvo
que es el lenguaje con el que las cosas se comunican.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo a muchos hemos pasado eso, estás tan insoportable que ni uno mismo se aguanta, el detalle de este personaje, es que no puedo creer que rechazará un porro o dijera no más a la lectura, me sorprende si el sí mismo es quien creo.

Pero bueno, simplemente fue un día malo, como todos los tenemos, pero siempre hay que pensar que al final del día, un abrazo, un beso, una platica o por qué no, un buen gallito, te reanimará y mañana será otro día, sin duda, mejor que hoy.

En cuanto a las cosas, puede que nos recuerden por ellas, aunque sería mejor que te recordaran por tus buenos actos, o por el amor y aprecio que dejas en muchas personas.

Buen texto.

L.O.R.

Anónimo dijo...

Comprendo la situación, de hecho me suena muy familiar.

Todos tenemos estos momentos, pero gracias a no se quien son fugaces, etapas que no son para siempre y que nos hacen crecer y darnos cuenta que aunque o lo creíamos somos fuertes y que quizás si, nos sentimos o estamos en el suelo, pero por x o y razón nos volvemos a levantar por que somos guerreros o masoquistas aun no lo se bien.

Lo que si se es que estoy rodeado o estamos rodeados de personitas maravillosas que siempre hacen que el mundo sobre nuestros hombros pese menos, y que con decirles que los necesitamos o mejor dicho sin decirlo siempre están ahí, me he dado cuenta de que la obscuridad en la que nos sumergimos no es tan negra, que solo es porque cerramos los ojos y los apretamos tanto que no podemos ver lo que frente a nosotros tenemos… y lo mas importante he aprendido a saborear lo amargo de la vida que es necesario, pues lo rosa y dulce empalaga y que estas sacudidas siempre vienen a reacomodar nuestras ideas y a aterrizarnos en un suelo que quizás ya no queremos pisar.

Frente en alto y sonrisa al viento.
Lo quiero mucho y ánimo, no deje que sus otros lo tumben, el Valle que a mi me a tocado conocer es más fuerte que todos los Valles juntos, además de sabio, cariñoso y de los amigos que son para siempre.

Sabe que aquí estamos, le mando abrazos y besos de menta.

Anónimo dijo...

Hey mi querido Armando, estoy mu enojada con usted por que me a privado de leerlo jajajajajajajaja no es cierto
Sauditos y Besos de nuevo año




Mony