lunes, 23 de agosto de 2010

Poema II

Respira más,
más, más
-no jadees tan fuerte-
gime
sí,
respira
chssst,
nos escuchan

gime
gime
gime

muérdeme

no dejes nada
de mí
que yo
que yo me acabaré todo
de ti
me acabaré todo
en ti,
gime, respira rápido,
fuerte, jadea, muérdeme.

Oigo
tu voz
tan clara
como un eco,
como si de tan suave
que hablas
me dijeras todo
en el corazón sin palabras.

Cómo siento
tu presión
cuando
te penetro
Siento
que arrancas
mi corazón
y lo pones a
lado del tuyo.

Ah, me arrancarás
el alma un día de estos.
Por favor, no te asustes,
quiero hacerlo.

Tus manos desnudan
mi sudor
por todo mi cuerpo
cubierto por ti
como un pulpo.
Soy la primer presa
que con gusto morirá feliz.

El helecho
murmura desde la
esquina algo
ininteligible
y lleno de oscuridad.
Es maravilloso,
pero no me interesa
nada
ante nuestro
acelerado
cruzar
límites de placer.

Esto es un duelo
que durará
toda la noche.
Pelearé hasta el final,
quiero matarme sobre ti
y morir tembloroso
sobre las sábanas
de tu pecho.

Estoy temblando,
estas columnas
se derrumbaràn
y no podré
sostenerme más
sobre ti

-Ven

Bajas mi pecho a tu pecho-

-Yo te sostengo.

No hay comentarios: