Tu presencia
me obliga a desertar
de la razón
y de las buenas costumbres.
Vuelves a mi corazón
un gran boquete
por donde mi alma respira.
Sorbes mis
mis malos pensamientos y deseos
hasta la última gota.
Y ni siquiera podemos
darnos un beso.
No puedo leerte.
Cae la lluvia
el goteo caótico
el trueno consecuente
esta sensación
de querer estar
abrazado a ti
que es natural
de la lluvia.
Esta manía
de leerte,
de leerte
como si sólo existieras
tú.
Leerte en cafés, bares y restaurantes,
leerte entre labios, sábanas y frío.
No puedo leerte ahora.
Por eso te escribo.
1 comentario:
aaa muy buenoo!!
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